Las patitas que faltan…

‘Las patitas que faltan…’

 

 

 

 

 

 

 

 

«Sale de regla», eso lo decían sus mejores amigos que acabaron dejándolo atrás. «¡Qué palo tener un hijo así de huraño!», solía decir su padre. «Es un alumno imposible que tiene mala leche» comentaban sus maestros. Pero, ¿qué le pasó a Pepe para que lo miraran así con malos ojos?

Al joven le tiraban los videojuegos y de tanto jugar, se obsesionó con uno de guerras y se pasaba los días y las noches destruyendo edificios y matando a soldados como si quisiera vengarse de algo…  El ruido de las balas y de los estallidos resonaba en toda la casa. Pepe, así se llamaba el joven de diez años, con los ojos saltones, desaprovechada el tiempo jugando a oscuras olvidándose de lo elemental : se saltaba las comidas con sus padres, ya no se lavaba ni acogía a nadie en casa, tampoco salía a la calle.

Le daba pereza salir de casa para andar y charlar con sus amigos, a lo mejor por miedo a las miradas de los demás, por vergüenza. Todos maldecían de Pepe por ser muy de juegos. « No para ni un minuto », comentaba su madre.

Ella no se quedó de brazos cruzados. Tomó cartas en el asunto y un día se le ocurrió regalarle algo a su hijo para sacarle de esa situación que le estaba arruinando la salud, la vida social y el futuro. «Me voy de compras» le dijo a su hijo mientras él le daba con violencia a la consola.

Volvió la madre a casa con los brazos sobrecargados y dejó, ahí, en la mesa del salón, una caja de cartón. Pepe seguía obcecado en lo mismo : al principio, no le hizo caso por estar pegado a la pantalla, pero al cabo de unos minutos, se sorprendió al verla. Decidió abrirla y asomó ladrando un mono de perrito que de ser tuyo, lo hubieras comido a besitos.  

El cachorro le dio alegría a Pepe, pero fue algo fugaz. Apenas se dio cuenta de que sólo tenía tres patitas cuando lo rechazó con menosprecio y violencia. Le dio una patada para quitarlo de en medio. Era un perrito torpón al que le costaba mucho correr, pero lo bonito era ver lo mucho que le petaba jugar con una pelota y una desventaja entre las patitas.

La cosa pintaba mal : Pepe iba a su bola. Seguía metido en su juego y nadie ni nada podía truncarle los planes. Era de pena verlo tan cegado. No le llenó de gozo la llegada del perrito, pero se cumplió lo inesperado, el milagro. Algo cambió : al mirar al cachorro, se emocionó y le dio por jugar con él.

Por primera vez en muchas semanas, Pepe se atrevió a salir de casa. Se armó de valor, agarró las muletas y se dirigió hacia la puerta con un perrito loco de contento.

A Pepe le faltaba también una pata por un añejo accidente que sufrió y se unió con el cachorro para formar parte del montón… Su madre dio en el blanco.

 

 Texte écrit par Bel Bahloul

Correo electrónico : bel.bahloul@laposte.net

 

Las patitas que faltan…
01 El relato. ppsbotton
02 Vocabulario. ppsbotton
03 Unas preguntas. ppsbotton
04 El documento del alumno. ppsbotton
05 Leer, buscar, contestar. ppsbotton
06 Traducir unas frases. ppsbotton

 

 

Unos comentarios :

Luis : Su madre le obsequia un perro al que le falta una pata. Al verlo, el niño tiene una mala reacción con el cachorro al notar su deficiencia física. ¡Qué pena!

Natcho : Pese al rechazo del niño, el perro hace lo imposible por llamar su atención ladrando e intentando jugar con una pelota aunque no puede desplazarse con normalidad.

Serena : La historia da un giro total cuando se comprueba, al final, que al niño también le falta una extremidad, una pierna y encuentra en el tierno cachorro a su mejor amigo.

Benjamín : Yo no soy muy de perros, soy de gatos. Pero, este cachorrito es todo un cariño.

Vania : Yo tengo un perro e intento darle todo el cariño del mundo. Tenemos que querer a nuestras mascotas tales y como son.

María : A mí me gustaría tener a ese perrito como mascota. Me da mucha tristeza ver cómo lo maltrata el niño.

Alonso : Este niño no tiene entrañas. No tiene sangre en las venas. Y lo bonito es ver que el perro no se desesperó.

Miguel : Gracias al perrito, el niño se libró de sus temores. Se armó de valor y salió de casa. Los dos no flaquearon ante la adversidad.

Natacha : Admiró a esta mujer. Es toda una madre. Dejó una caja de cartón y se fue a lo suyo como si nada, pero ya sabía que el perrito iba a trastornarle la vida a su hijo. Actúa con los ojos puestos en el futuro.

Antonio : Me parece que pateó al cachorro por tener sólo tres patas y por considerarlo como un estorbo, una traba.

Nobody : ¡Qué maravilla de vídeo! Al verlo, me han saltado las lágrimas y no soy muy de llorar. Son imágenes que me han emocionado.

Carlos : Me parte el alma este vídeo. ¡Qué corto tan precioso!

 

Unos comentarios.
01 Los comentarios. ppsbotton
02 Ejercicio de vocabulario. ppsbotton
03 Ejercicio de traducción, unas frases. ppsbotton

 

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